Balance de un año difícil. Un veterinario en cuarentena

El famoso año 2020 llegó a su fin. Lo recordaremos por siempre. Un año difícil, complicado, molesto que nos puso a prueba. Si bien ya sabíamos lo que pasaba, fue recién a fines de marzo que se vino todo a bajo. De un día para otro todo se cerró y nos quedamos dentro de nuestras casas. ¿Y ahora? 
Cada uno, desde su lugar tuvimos que inventar algo. ¿Como hacemos desde casa para seguir trabajando, para seguir produciendo? Pongo el ejemplo de los maestros porque lo tengo cerca, pero son miles y miles de casos diferentes donde hubo que adecuarse rápidamente. Había que seguir dando clases con lo que se tenía a mano. La computadora, el celu, internet apareció el famoso zoom. Y se hicieron expertos en comunicaciones, en pequeños directores de película didácticas, en dar clases virtuales y los estudiantes y sus padres también. La imaginación al poder. Ni que hablar de nuestro personal de salud. Todo nuevo. Adaptarse a esta enfermedad desconocida, el mundo tuvo que aprender sobre la marcha. A mí me toca la parte de veterinaria. Somos trabajadores esenciales, no podemos dejar de trabajar. Adecuar el consultorio, dar turnos, casos especiales, barbijo, desinfectantes, mamparas. La computadora y el celu con internet son las grandes estrellas. Whatsapp, Youtube, Instagram, Facebook hasta Tic toc. La comunicación. Tuve que atender presencialmente, decidí hacerlo dos días por semana, porque el riesgo de contagio era muy grande. Pero todos los días de 9 a 22 horas recibiendo mensajes de todos lados. Mis pacientes, y muchos otros. Internet no tiene fronteras. Tuve que armar un consultorio virtual. Adaptar un fichero especial, un cuestionario para hacer un estudio homeopático. Hace años que atiendo pacientes a distancia y estaba preparado para eso, pero ahora eran muchos los pacientes que necesitaban ayuda. 

Recuerdo a María de Córdoba con una gata con una insuficiencia renal grave que no reaccionaba al tratamiento convencional. Le hice un estudio homeopático individual: como es, como está, como vive su enfermedad, que síntomas tiene. Estaba decaída, inapetente, se escondía, quería sufrir su enfermedad sola, no quería que la toquen. Había que armarle un tratamiento individualizado, teniendo en cuenta todo esto. Luego hay que preparar los remedios y enviarlos por correo. El seguimiento se hace casi diariamente por whatsapp. De a poco comenzó a mejorar, a comer, a salir de su depresión, volver a ser cariñosa, a pedir caricias, volvió a ser la gatita de siempre. Eso es importante en cuanto a que reacciona positivamente a los remedios homeopáticos.  Con ayuda de su veterinario que le pasa el suero y las vitaminas y hace los controles, sigo atento a su evolución. 

Tenemos a Laura de Mendoza con una perra que tenía una dermatitis crónica con mucho prurito con lesiones, cansada de darle corticoides. El cuestionario me indica que es gruñona, muy calurosa, que toma mucha agua, siempre parece que estuviera sucia, y fue Sulphur, su remedio, el que la fue equilibrando de a poco mejorando su piel. Un remedio que se adaptó a sus características. A cada cual el suyo.

Josefina de Corrientes me escribió desesperada porque su perro macho quedó paralítico luego de pasar un Moquillo, que es una enfermedad neurológica grave. El perrito se arrastraba porque no tenía fuerzas para pararse. Hay varios remedios para las parálisis, para las que van apareciendo en forma lenta, para las agudas, para aquellas que producen mucha atrofia muscular o por el contrario las que inducen calambres. En este caso la repertorización de sus síntomas me mostró el camino. Encontré un remedio llamado Causticum que cubría casi todos sus síntomas y junto con un “nosode” de moquillo (remedio homeopático elaborado con el virus) y complementando una dieta especial y vitaminas, poco a poco comenzó a pararse primero y luego a caminar. Ya he mencionado en otros artículos a los nosodes como armas importantes del arsenal homeopático. 

Desde Salta me escribe Julia cuya perra castrada el año pasado (dato importante) comenzó a orinarse mientras dormía, a perder gotitas de pis luego de orinar. Es una “Incontinencia urinaria de origen hormonal”. En algunas perras sensibles, la castración, que le quita los ovarios y por ende la producción de estrógenos se produce una alteración del esfínter de la vejiga que pierde fuerza y deja escaparse la orina. Le falla el “cuerito”. Los remedios convencionales a esta perra le producían mucha excitación y tuvo que dejarlos. Nuevamente el recoger todos “sus” síntomas para encontrar el mejor remedio. En este caso acompañado de una fórmula para estimular a los estrógenos que todavía podía producir en las glándulas adrenales (importante glándula que sirve de gran apoyo al organismo). Ya a la primera semana no perdió más pis, para alegría de todos. 

En Neuquén un gato al que diagnosticaron un tumor hepático le indicaron la eutanasia.  Recordando a Almafuerte “no te des por vencido ni aún vencido…” fueron horas y horas de búsqueda y estudio para encontrar el mejor tratamiento, buscar los síntomas raros, los que me permitan diferenciar a este caso de otros parecidos. Fueron varios los remedios que les indiqué. Primero se le fue el color amarillo de las mucosas, después se le fueron las nauseas y volvió a tener ganas de comer. La paciencia y dedicación de su dueña, que le daba concentrados proteicos con una cucharita, casi forzando la ingestión, pero un día el negrito comenzó a comer solo. Fue un día de fiesta para nosotros. Como hablamos diariamente, sufrimos conjuntamente y nos alegramos juntos. 

Tengo muchos amigos y amigas de todos lados, a los que nunca vi personalmente. No solo de Argentina también de muchos otros países de América y de Europa. Que linda es mi profesión. La pandemia me obligó a profundizar esto, me dio tiempo para estudiar mucho. Los Congresos ahora son por internet.  Me picó el bichito del aceite de cannabis, fueron muchos días de estudio y de intercambio con otros colegas de todo el mundo, otra gran oportunidad que nos dio la pandemia, todos en todos lados estábamos igual. Con todo esto quiero significar que la pandemia, el encierro obligado me permitió la posibilidad de hacer cosas nuevas, de comunicarme con gente de lejos, poder ayudar a muchos que jamás vi personalmente. 

Llegamos al balance del año: la pena por seres queridos que se fueron, por personas importantes que fallecieron aquí y en el mundo, por amigos, parientes o simples personas que no resistieron la enfermedad. El drama económico de muchos, las peleas políticas, las protestas, las angustias… Pero también nos dio un sacudón muy fuerte que obligó a buscar dentro nuestro lo mejor para superar los obstáculos. Que la crisis se transforme en oportunidades. En mi caso estoy satisfecho de todo lo que logré y viendo a mi alrededor veo que a muchos le pasó lo mismo. Quiero saludar a los lectores y que el próximo año podamos seguir creciendo internamente, pero por favor que sea sin pandemia, sin coronavirus, sin miedo a la muerte. Hoy mas que nunca con.

Salud y Alegría. 

MV Jorge Muñoz

Comentarios

  1. Me da mucho placer recibir y leer sus notas. Me alegro de haberlo conocido y que le diera al menos calidad de vida a mi gatito negro tuerto y lleno de infección en su carita. Supe desde el primer día que más no se podría hacer por él pero me transmitía mucha tranquilidad en las consultas.
    Cuando retome fuerzas y haga mi duelo por las dos pérdidas reincidiré con un sexto gato y volveremos a vernos. Mientras tanto muchas gracias por todo y por favor siga cuidándose mucho.
    Muy atentamente Alicia Liffourrena

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